Leí la pasada semana una noticia en El País que habla sobre el posible fin de Windows como sistema operativo.
Ciertamente, el desastre que está suponiendo Windows Vista para la compañía de Redmond no tiene parangón, y aunque muchos lo comparen al Millenium, el enfoque que le dieron a uno y otro no tienen mucho que ver. Si Millenium se presentó como un sistema operativo de transición, Vista (desde que lo conocimos como Longhorn) lo vendieron como la revolución en el mundo de los SO. Nada más lejos de la realidad.
Desde su lanzamiento, se descubrió que necesitaba ingentes cantidades de recursos y potencia para correr un SO que aportaba bien poco de revolución más allá de lo visual. Y el problema para los chicos de Gates es que a día de hoy existen más opciones que les obligan a no cometer errores. Ellos mismos son conscientes, y parece que han firmado con la letra escarlata a su penúltimo hijo, anunciando el Service Pack 3 para XP y un nuevo Windows (nombre en clave: 7) para principios de 2010.
Por su lado la competencia, está pisando muy fuerte. Tras el éxito del Ipod y la democratización de sus precios, Apple está consiguiendo entrar a pasos agigantados en los mercados domésticos, y el mito de que son máquinas para diseñadores gráficos está desplomándose al mismo ritmo que suben sus ventas. Con un sistema operativo simple e intuitivo, además de un hardware muy bien diseñado, sin descuidar un look irresistible, las manzanas están convirtiendo el pastel del mercado en un “apple pie”.
Pero no podemos dejar de hablar de la opción Linux. Que aunque sigue siendo minoritaria, de hace un par de años para aqui, propuestas como Ubuntu (en todas sus modalidades), Fedora, etc. han derribado el otro mito que hacía a muchos mantenerse atados a Windows, por el miedo a lo desconocido y la realidad de que Linux podría resultar poco intuitivo en algunos aspectos para el usuario casual. Pero tal como digo, a día de hoy el empleo de la consola de comandos está cayendo en desuso en favor de aplicaciones que facilitan la vida tanto a los usuarios más hardcore como a los usuarios más tecnofobos.
Por otro lado, muchas PYMEs están dando el salto al software libre por el ahorro económico que supone y la fuerte tendencia general. No será este el primer caso de empresas que adoptan herramientas o modelos operativos por el simple hecho de que la competencia lo ha hecho. Así que intuyo que veremos un crecimiento en este sentido en los próximos años. Y un cambio radical en los porcentajes de la distribución de los diferentes SO.
Tiempo al tiempo.
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